jueves, 9 de noviembre de 2017

DICHOSO QUIEN OLVIDA





Mis hermanos nacieron
con la destreza del olvido,
yo, sin embargo,
recibí por herencia la memoria.

Indulgente fui guardando
todas las injurias que causaron
y los secretos contemplados.

Ellos huyeron sin la rémora;
convencidos de futuros
plagiaban, una a una, las jornadas.

Yo me aletargué en la orilla opuesta del ayer,
y aun bostezando,
me pasa factura la tardanza.

Despierto en un mundo inteligible
al que no estoy acostumbrado;
yerro por rememorar errores,
cuando advierto

que pisan por sus pasos.


Fotografía y poema: María José Gutiérrez
Orillas del Pisuerga

No hay comentarios:

Publicar un comentario