miércoles, 22 de noviembre de 2017

UNA HISTORIA COMO TANTAS




Un nombre desmembrado,
la carencia de la carne,
el sutil murmullo de la idea,
la aorta paciente de la hoja;
envés de la insistente deuda:
la derrota.

Existo por decreto
de la mirada azul del agua
y nado en sus mareas
consciente como nunca.

Evado a mi memoria
de dominicales tardes,
la exijo laboriosa
y consecuente.

Habito razonable
lo que aun es greda,
 escojo los frutos de los árboles;

los unos, 
me sostienen,

los otros,
 me alimentan.


Fotografía y poema:María José Gutiérrez

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